Lentes permeables al gas

La lente de contacto permeable al gas (GP o semirrígida) es una de las primeras lentes que aparecieron en el mercado, pero las lentes blandas, más cómodas y fáciles de adaptar, se acabaron imponiendo. Actualmente, con la continua mejora y evolución del diseño de materiales y geometrías, la lente GP vuelve a posicionarse en un sector altamente competitivo, y según nuestro criterio es una de las mejores lentillas del mercado.

Son menos flexibles y más pequeñas que las lentillas blandas. Transmiten una cantidad importante de oxígeno que varía en función de la permeabilidad del material. Actualmente, existen materiales con una permeabilidad tan alta que la córnea recibe un aporte de oxígeno similar al que recibiría sin llevar lentilla. Por ello, mantienen una excelente salud ocular y la incidencia de complicaciones es menor que con lentes blandas. Ofrecen una calidad de visión por encima de cualquier otro tipo de lentilla.

Requieren un periodo de adaptación de aproximadamente una semana, después del cual, podrás disfrutar de una visión nítida y estable, una comodidad comparable a la de las lentillas blandas y, lo que en nuestra opinión es más importante, un menor riesgo de complicaciones a largo plazo.

Con ellas conseguimos solucionar cualquier grado de miopía, hipermetropía, astigmatismo y, con los nuevos diseños multifocales, la presbicia (vista cansada). Tienen una duración de un año y medio aproximadamente.

Son ideales si buscas unas lentillas para usar a diario, para practicar deportes de no contacto, si tienes córneas irregulares (queratocono, traumatismo, post cirugía láser, trasplante corneal, etc.), si quieres controlar o eliminar tu miopía (Orto-K), o si tienes sequedad ocular.